Si los hombres abortaran

    Por Marcos Durán Flores

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    El derecho a elegir, al parecer, no es un derecho como cualquier otro. Es posible que no esté usted de acuerdo con el aborto, pero el punto clave aquí es sobre quién va a imponer sus creencias personales a otras personas. Y es que existen pocos temas que generen una división tan apasionada como este. No hay respuestas fáciles a la hora de elegir entre el derecho de un no nacido que no puede opinar, y el derecho de la mujer a hacer lo que desee con su cuerpo.

    Los puntos de vista al respecto, casi siempre están llenos de estereotipos que florecen en la ignorancia y la intolerancia y que además, se apoyan en ideologías políticas altamente predictivas y en puntos de vista basados en un literalismo bíblico. Los más informados, opinan basados en los dichos de algunos científicos, los cuales para este caso no se basan en la ciencia a la cual dejan de lado, sino en sus creencias personales. La penalización del aborto en Nuevo León es un ejemplo de ello pues se criminaliza a la mujer y su derecho pleno a decidir sobre su cuerpo.

    Lo cierto es que la ciencia ya ha dicho que el desarrollo del cerebro y la conciencia, empiezan después de las 12 semanas de la concepción. Durante este tiempo, no hay duda científica de que el feto es incapaz de cualquier forma de conocimiento consciente. Son esas mismas 12 semanas, en que se realizan el 75  por ciento de los abortos (legales o no legales) en el mundo. Pero si el debate se torna moralino, y su opinión es que “la vida comienza en el momento de la concepción”, entonces no lo voy a convencer con nada.

    Y es que en un mundo ideal, nadie tendría un aborto y la anticoncepción sería siempre utilizada con éxito y cada niño sería un hijo deseado. Pero estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aseguran que el aborto es seguro en los países en los que es legal, pero peligroso en los que ha sido declarado ilegal y se realiza clandestinamente y que a nivel mundial, el aborto representa el 13 por ciento de las muertes de mujeres durante el embarazo y el parto.

    El doctor Paul Van Look, director del Departamento de Salud Reproductiva de la OMS dijo:“Las leyes no influyen en la decisión de una mujer a tener un aborto”. Hay embarazos no planeados y abortos sin importar si la ley es restrictiva o liberal. La prohibición del aborto no afecta las tasas para llevarlo a cabo. Pero si está prohibido, aumentan sensiblemente los peligros de muerte para las mujeres. “Por lo general, donde el aborto es legal será provisto de una manera segura… Y lo contrario: donde es ilegal, se realiza en condiciones de riesgo”.

    ¿Entonces, estamos o no a favor de la vida? Lo digo por lo dramático que es para las mujeres practicar un aborto clandestino. El estudio de la OMS, demostró que hay 20 millones de abortos inseguros al año y que en ellos, 67 mil mujeres mueren y eso sucede en esos países en donde el aborto es ilegal. Si a eso le sumamos el penalizar esta práctica, entonces se perpetua el desastre que ahora vivimos. Además el argumento de que a esos niños los den en adopción –para mí, la muestra más grande de amor– en la práctica, tampoco resuelve el problema.

    Así que, mientras esperamos a que la ciencia encuentre una forma perfecta de control de la natalidad y si realmente están a favor de la vida, apoyemos una cruzada sobre una mayor utilización de anticonceptivos y cómo evitar que más mujeres mueran practicándose un aborto clandestino.

    Pero en este debate, hemos dejado de lado a sus protagonistas: las mujeres. Oprimidas desde el inicio de los tiempos, victimizadas y violentadas por cada civilización y en cada época, llámense sumerios, persas, fenicios y hebreos, pasando por griegos, romanos, la Edad Media y hasta nuestros tiempos, el dominio de los hombres sobre ellas ha sido tan abrumador, que no pueden elegir y cuando lo hacen, en muchas ocasiones lo hacen basadas en una educación dogmatizada y orientada a dar gusto… a los hombres.

    Así que después de escuchar y leer opiniones a favor y en contra del legítimo derecho de las mujeres a abortar y de despenalizar esta práctica, hoy me queda claro que si los hombres pudiéramos quedar embarazados, entonces el aborto estaría aprobado en todos los países y hasta incluido en los textos bíblicos como un sacramento.

    @marcosduranf

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