El poder por el poder

    Por Julián Parra Ibarra

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    Sin tener una auténtica y verdadera vocación de servicio o ideología política definida, como no sea la de la obtención del poder por el poder, una gran cantidad de los actores políticos de estos tiempos, están empecinados en alcanzarlo a costa de lo que sea, por encima de lo que sea, al costo que sea, y en esa batahola los últimos en ser tomados en cuenta –si no es que los únicos que no son tomados en cuenta-, son los ciudadanos, los electores el ‘pueblo bueno’.

    Las campañas electorales actualmente en marcha para la que será ‘la elección más grande’ en la historia de nuestro país, nos ha mostrado al desnudo a toda la fauna política que se supone que están en busca de la aprobación de los ciudadanos para alcanzar los cargos desde los cuales nos van a ‘gobernar’, sin el menor atisbo de vergüenza.

    Porque ellos mismos lo han convertido en eso, el más mediático es el caso de Félix Salgado Macedonio, a quien, desde la más alta cúpula del país, han querido imponer ‘voluntariamente a huevo’ como candidato primero, y como gobernador después en el estado de Guerrero. Pero como en todos lados se cuecen habas, en Torreón también tenemos nuestro propio espécimen, con Luis Fernando Salazar. Aquél quiere imponer a su hija como candidata, y éste a su padre.

    Es decir, nadie descarta que las estrategias a seguir sean la de utilizar ‘Juanitos’ para conseguir que quienes quedaron fuera de la competencia por tramposos, por incumplir con la ley y ahora buscan escudarse en los dichos presidenciales de que las decisiones del INE y del Tribunal Electoral, son antidemocráticos, y a toda costa quieren alcanzar el poder por el poder, y en esa desmedida ambición que han mostrado, los electores deben de calcular que sin poder, pretenden torcer la ley para que ésta les favorezca, lo que no serán capaces de hacer una vez que tuvieran el poder, la ‘sartén por el mango’.

    A los políticos sin escrúpulos no les importa utilizar como instrumentos para alcanzar en sus desmedidas ambiciones lo que pretenden, uno a su hija, y el otro a su padre.

    Cuando muchos de los que actualmente son gobierno o aspiran serlo en estas elecciones, cuando opositores, fueron de los que más empujaron y presionaron para que las leyes electorales que actualmente tenemos, fueran aprobadas. Porque eran opositores y buscaban acotar a los gobernantes en turno, pero como ahora son gobierno, ya no les gustó que nadie los acote y ahora les parece que las leyes que ellos mismos promovieron en su momento, son antidemocráticas, y han llegado al límite de la aberración de decir que son anticonstitucionales.

    Las leyes electorales, no las crean los consejeros del INE ni los Magistrados del Tribunal electoral. Como todas las demás leyes en este país, son promovidas, impulsadas y aprobadas por los propios partidos políticos vía sus bancadas en la cámara de diputados, así que si hay a quienes reclamar es a los propios partidos.

    Pero como entre esta fauna nociva para nuestro país no hay límites, desde ya anuncian la desaparición de las instituciones que no se han sometido a los designios del poder. Es decir, el Congreso ha servido como tapete y por eso se salva, la CNDH igual, pero todos los que ofrezcan resistencia a la implacable mano todo poderosa, sobre sus cabezas pende la espada ‘de la democracia’.

    El poder judicial está en veremos, si eso sí violando la Constitución aprueban la ampliación del mandato de Arturo Zaldívar, serán demócratas; y si respetan y aplican nuestra Carta Magna, serán traidores y antidemocráticos.

    Y al menos en ese sentido los electores no podemos después decirnos sorprendidos, si esta clase de fauna política nos ha venido mostrando abiertamente todas sus cartas. Así que si tenemos diputados violadores de menores que se dicen calumniados a pesar de todas las pruebas existentes en su contra, si llegan a gubernaturas personajes sobre quienes pesan serias acusaciones de violaciones y violencia contra mujeres, si nos llegan gobernadores que expropian propiedades privadas a su antojo para cumplir venganzas personales, si convertimos en diputados a quienes en plena campaña mientan madres a electores a sabiendas de que están siendo grabados porque estaban en plena entrevista.

    Si le otorgamos como ciudadanos el voto a personajes que en más de una forma nos han demostrado que quieren llegar al poder por el poder, sin vocación de servicio al pueblo, entonces después no tendremos de qué quejarnos.

    laotraplana@gmail.com

    @JulianParraIba

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