Aquí Laguna

    Por Olga Quirarte Ramírez

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    ¡Punto de quiebre! Eso resultó ser, según sus saldos, la que arroja la rápida decisión del Gobernador Miguel Angel Riquelme Solis de hacer uso de la legítima fuerza del Estado, para enfrentar la sangrienta y fallida incursión que “La Tropa del Infierno”, uno de los brazos armados del Cartel del Noreste-, una de las derivaciones actuales del Cartel de los Zetas que comanda, según trasciende, Juan Gerardo Treviño Chavez “El Huevo”, que procedentes de Tamaulipas, su zona de origen, trataron de alcanzar, cruzando brechas y veredas la cabecera municipal de Villa Unión, con los resultados conocidos, solo cinco días después, de la contención de tal incursión, con alto número de vidas humanas, entre ellas dos civiles y 4 elementos policiacos, ha concluido, según dio a conocer este mediodía, desde Torreón, el Gobernador de Coahuila, convertido hoy por hoy, el mejor ponderado de los Gobernadores del país, sin importar procedencia partidista, no solo porque se levanta temprano, sino porque hace su tarea en el persistente y complejo tema que trae de cabeza a los mexicanos, en especial a quienes detentan el ejercicio del poder, es decir, el que plantea la seguridad pública de sus gobernados.

    La decisión de Riquelme Solis, estrelló contra la realidad, e hizo pedacitos el slogan -solo eso-, de “abrazos no balazos”, que incluso los graves hechos registrados en Culiacán con la detención y posterior liberación del hijo del Chapo, no habían logrado hacerlo.

    Y en el volátil escenario creado no por el imaginario colectivo, sino en los mentideros políticos regionales, se le ven a nuestro gobernante, patas de jinete, para competir por “la grande” bajo las siglas del PRI.

    Y por cierto, vaya que se vieron “chiquitos” la pléyade que conforma la élite dirigente del PRI nacional, vista cual suspiro a su rapidísimo paso a los lugares asignados en el extendido escenario -en el que se diluyo la importancia de algunos asistentes-, que se dio en uno de los salones del Centro de Convenciones en esta ciudad, durante la Lectura del II Informe resultados del Gobernador Riquelme el pasado lunes. Enfilados, uno tras otro, presurosos, blindados del acceso de los incómodos reporteros, que en el acostumbrado corral de la ignominia poco o nada pudieron para evadir el rígido control del acto. Así en tal pasarela, se vio reaparecido Alejandro “Alito” Moreno, precedido por los senadores Miguel Osorio Chong, Verónica Martinez y oh sorpresa, recordando quizás su tiempos de priista, Armando Guadiana Tijerina, a quienes abría paso, la imponente figura de Beatriz Paredes Rangel, cual emisaria del pasado, recibiendo o dando saludos a granel a los invitados ya en su sitio y que ocupaban la privilegiada primera fila, ocupada, no por la clase política de Coahuila, sino por sus invitados especiales, entre los que destacaba el CEO de Peñoles, Fernando Alanís, flanqueado a su izquierda por el IV Obispo de Torreón, Monseñor Luis Martin Barraza Beltrán, custodiado, desde las segunda fila de asistentes, por el Obispo Emérito, José Guadalupe Galván Galindo y mas atrás, casi en la final, los secretarios del gabinete legal y ampliado, destacó entre estos, Gerardo Berlanga Gotés, Lauro Villarrreal, Jericó Abramo Masso y Román Alberto Cepeda González, que incómodos, de pie, trataban de no perder detalle de la procesión de estrellitas marineras que pasaban de largo dos filas adelante.

    Ahí también para sorpresa de los asistentes, llegó orondo, sonriente, el ex gobernador Rogelio Montemayor Seguy y un grupo de sus ex colaboradores, cual custodios del hoy ex priista. Y también, pero desde otro ingreso, había arribado al sitio, de honor claro, el ex gobernador Enrique Martínez y Martinez acompañado no por uno, sino por sus dos hijos varones, repartiendo abrazos y saludos a granel, observado, solo observado por algunos de los ahí presentes, no así por personeros y voceros del mundillo empresarial ahí presentes.

    Por cierto, en este acto, se hizo presente el Ingeniero Mario Valdes Berlanga, quien hacia tiempo que no se registraba su presencia no solo en actos del PRI, sino en actos oficiales del actual gobierno estatal, en tanto se reportaba el arribo de otro ex Gobernador mas, Eliseo Mendoza Berrueto, así como la del Rector de la UAC, Salvador Hernandez Velez en tal espera, desesperaba, la brillante ausencia de los hoy ex gobernadores Humberto y Rubén Moreira Valdes tras haber dominado, ambos tales escenarios a lo largo de 12 años al hilo, periodo de tiempo insólito en los anales políticos de Coahuila y que al menos en el periodo del primeramente citado, generó la movilidad que permitió el emerger de nuevos y vigorosos sujetos políticos que irrumpieron con talento y capacidad la aletargada y conservadora clase política priista, uno de cuyos mas logrados frutos, resultó ser el hoy Gobernador Riquelme Solis.

    Ahí también, los cada día mas escasos ex presidentes priístas de Torreón, encabezados por el mas reciente Jorge Luis Morán, pero también presentes Heriberto Ramos Salas y Javier Garza de la Garza, Salomon Juan Marcos, así como José Angel Pérez, asistiendo en esta ocasión investido como diputado federal y la extraña ausencia de Salvador Jalife.

    Llegando al corre y corre, se hizo presente el ex gobernador de Durango Ismael Hernández Deras, hoy flamante líder nylon de la CNC, seguido también con prisas, quedando casi en la cola el actual José Rosas Aispuru.

    Veremos y diremos que rendición de cuentas realizan los alcaldes de los municipios laguneros, sin el paraguas protector de un tema que polarice el interés de la opinión pública.

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